Organiza tu puesto y ajusta el proceso de secado según las necesidades de cada pelaje.
El secado es una de las etapas que más tiempo consume en la peluquería. Con un puesto organizado y la técnica adecuada para cada pelaje, puedes reducirlo sin sacrificar el resultado.
Antes de encender el soplador
- Retira el exceso de agua con una toalla de microfibra.
- Ten a mano cepillo, peine y toallas para no interrumpir el proceso.
- Ajusta la temperatura y la potencia según el tamaño y la sensibilidad del perro.
Según el tipo de pelaje
Los pelajes dobles se benefician del soplador de alta potencia para retirar el subpelo muerto; los pelajes rizados piden secado y cepillado simultáneos para lograr un acabado liso y uniforme.
Termina siempre revisando zonas como axilas y detrás de las orejas, donde la humedad suele quedarse y puede irritar la piel.